aprender desaprender y reaprender

¿Sabes desaprender? El secreto para no ser un analfabeto digital

El desafío de vivir en un mundo de cambios constantes

Hola, te saluda tu servidor César Ferrer. Hoy quiero que hablemos de algo que nos toca a todos, sin importar si eres docente, padre de familia o profesional en cualquier área. Estamos viviendo en la era de la información, pero sobre todo, en la era de la incertidumbre. Seguramente has sentido que lo que sabías ayer, hoy parece no ser suficiente. Esto no es una percepción tuya, es la realidad de un mundo que ya no se divide en etapas estáticas.

Anteriormente, la vida era predecible. Aprendías un oficio en tu juventud y eso te sostenía hasta la jubilación. Pero hoy, la explosión tecnológica y la Inteligencia Artificial han roto ese esquema. La pregunta que muchos se hacen, y que incluso le han planteado al historiador Yuval Noah Harari, es: ¿qué debemos enseñar hoy para el futuro? La respuesta es sencilla pero profunda: debemos enseñar a adaptarnos, a mantener una apertura mental que nos permita navegar en la tempestad del cambio.

Las tres etapas que quedaron en el pasado

Hace no mucho tiempo, la trayectoria humana era lineal. Entre los 15 y los 22 años, te formabas en una habilidad dura, un oficio técnico o una profesión que permanecía inamovible por décadas. Luego venía la etapa de ejecución, donde ponías en práctica lo aprendido hasta que llegaba el retiro. Era un ciclo cerrado, seguro y tranquilo. Sin embargo, en pleno siglo XXI, ese modelo ha caducado por completo.

Hoy en día, lo que aprendes a los 20 años puede ser totalmente irrelevante a los 40. No me refiero a los valores o a la ética, que son la base de nuestra humanidad, sino a esas destrezas técnicas que antes considerábamos “para toda la vida”. Si te quedas aferrado a lo que aprendiste hace una década, el mundo te pasará de largo. Por eso, la verdadera ventaja competitiva no es lo que ya sabes, sino qué tan rápido puedes dejar de usar lo viejo para abrazar lo nuevo.

Por qué la ciencia triunfa gracias a la duda

Si miramos atrás, la ciencia no avanzó por tener todas las respuestas, sino por tener el valor de dudar. Personajes como Galileo, Copérnico o Newton revolucionaron el mundo porque entendieron que un solo libro o un solo rey no poseían la verdad absoluta. Ellos aplicaron lo que Sócrates ya nos decía hace más de dos mil años: reconocer nuestra propia ignorancia es el primer paso hacia la sabiduría.

En nuestro día a día, esto significa ser humildes. Si no sé cómo usar una nueva herramienta tecnológica, soy un ignorante en ese tema, y no pasa nada. El problema surge cuando el ego nos impide aceptar esa ignorancia. Para que exista una verdadera apertura mental, debemos soltar la necesidad de tener siempre la razón y recuperar la capacidad de asombro que teníamos cuando éramos niños. Solo desde la humildad podemos investigar, innovar y encontrar soluciones a los problemas modernos.

El arte de desaprender sin olvidar lo aprendido

Para profundizar en cómo nuestra mente procesa este ciclo de renovación, he preparado este video donde te explico paso a paso la importancia de adaptar nuestra neuroplasticidad al entorno digital actual. ¡Dale play y descubramos juntos cómo aplicar estas tres técnicas hoy mismo

Existe una confusión común sobre qué significa realmente desaprender. Desde la psicología cognitiva y el aprendizaje significativo de David Ausubel, desaprender no es borrar el disco duro de nuestra mente. No es como eliminar un archivo de la computadora que desaparece para siempre. Los seres humanos tenemos una capacidad superior a la IA en este aspecto: nuestra neuroplasticidad.

Desaprender es, en esencia, reestructurar. Es dejar de utilizar un método o una información porque ya no es útil o porque se ha demostrado falsa, pero manteniendo ese conocimiento almacenado como una referencia previa. Piensa en el ejemplo del tenis: si dejas de jugar por veinte años y luego retomas la raqueta, tu cuerpo recordará movimientos que alguien que nunca ha jugado no posee. Has “desaprendido” el hábito diario, pero la estructura base te permite reaprender mucho más rápido. Es saber qué soltar para hacer espacio a lo nuevo.

Domina el futuro con el experto en IA

Si sientes que el cambio tecnológico te abruma, especialmente con la llegada de la Inteligencia Artificial, tengo una invitación especial para ti. En Eduinova 360, hemos diseñado el curso Experto en IA Aplicada: De Prompts a Gestión de Proyectos. No se trata de aprender teoría vacía, sino de obtener las habilidades prácticas para que la IA sea tu aliada y no tu competencia. Aprenderás a dominar desde la creación de prompts efectivos hasta la gestión completa de proyectos, dándote esa flexibilidad mental que el mercado laboral exige hoy. Es el momento perfecto para aplicar el reaprendizaje en tu carrera profesional.

Reaprender es la nueva alfabetización

Como bien decía Alvin Toffler en los años setenta, los analfabetos de este siglo no son quienes no saben leer ni escribir, sino quienes no pueden aprender, desaprender y reaprender. Esta frase, que se ha vuelto viral, es más real hoy que nunca. Reaprender significa volver a construir el conocimiento con otros métodos, con otras estrategias que quizás antes desconocíamos.

Esto suena fácil en la teoría, pero en la práctica requiere romper dogmas, ideologías y paradigmas personales. No basta con el título que obtuviste hace años. La formación debe ser permanente. Imagina a un programador de hace diez años: antes era el rey del mercado, pero hoy una IA puede generar código de alto nivel en segundos. Ese profesional no debe rendirse, debe reaprender cómo gestionar agentes de IA para ser aún más productivo. La clave está en la evolución constante, no en la resistencia.

Habilidades blandas como el motor del cambio

En este proceso de renovación constante, las llamadas habilidades blandas son las que realmente nos mantienen a flote. La comunicación, la empatía, el pensamiento crítico y la creatividad son intrínsecas al ser humano y son las que facilitan el proceso de las 3 “R”. La tecnología puede cambiar las herramientas, pero la capacidad de colaborar en colectivo y de innovar desde la sensibilidad humana sigue siendo irreemplazable.

Cuando nos asociamos y construimos en conjunto, evolucionamos como sociedad. Por eso, a nuestros hijos y estudiantes no debemos enseñarles solo contenidos estáticos, sino procesos de pensamiento. Debemos enseñarles a ser creativos y a no tener miedo al cambio. Si un joven sabe que tendrá que formarse toda la vida, no verá la actualización como una carga, sino como una oportunidad de crecimiento y una ventaja competitiva en un mundo donde lo único constante es la transformación.

Conclusión y visión hacia el mañana

Para cerrar este encuentro en mi blog, quiero recordarte que la adaptación es un proceso heroico. Requiere dejar el ego atrás y aceptar que somos eternos aprendices. Los títulos son importantes, pero la actitud de apertura mental lo es más. Ya sea que manejes un auto que ahora se conduce solo o que utilices aplicaciones que antes ni imaginabas, lo importante es no ser renuente.

Quien se opone al cambio, la pasa mal en lo laboral y en lo personal. Quien abraza la innovación y se atreve a desaprender lo obsoleto, encuentra un mundo lleno de posibilidades. Mantente curioso, mantente humilde y, sobre todo, mantente en formación permanente. Nos vemos en el próximo artículo de Inteligencia Creativa para seguir construyendo juntos el conocimiento.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué significa realmente desaprender en el ámbito educativo? No significa olvidar, sino dejar de usar esquemas mentales que ya no funcionan para integrar nuevos métodos que resuelvan problemas actuales de manera más eficiente.

¿Por qué es importante el reaprendizaje en la era de la IA? Porque la tecnología avanza más rápido que nuestra formación tradicional. Reaprender nos permite actualizar nuestras habilidades duras para trabajar junto a la IA y no ser desplazados por ella.

¿Cómo puedo empezar a tener una apertura mental ante el cambio? El primer paso es la humildad. Reconocer que no lo sabemos todo y estar dispuestos a dudar de nuestros propios métodos para investigar nuevas formas de hacer las cosas.

¿Qué papel juegan las habilidades blandas en este proceso? Son esenciales. La creatividad y el pensamiento crítico son los que nos permiten decidir qué debemos desaprender y cómo podemos reaprender de forma innovadora.

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